Lograr una relación
reserva probada-producción de al menos 10 años y una restitución del ciento por ciento
de crudo, a partir del 2012, es uno de los retos que enfrenta Pemex Exploración y
Producción (PEP).
Así lo informó el director general de PEP, Carlos
Morales Gil, quien consideró que deben descubrirse y desarrollarse reservas en aguas
profundas para enfrentar el declive de reservas que tienen complejos como Cantarell.
Al participar en el Foro de Consulta sobre
Hidrocarburos 2007, el funcionario federal expuso que más de 50 por ciento de los
recursos prospectivos se encuentran en tirantes de agua superiores a los 500 metros en el
Golfo de México.
Destacó que actualmente Petróleos Mexicanos
(Pemex) ha descubierto y explotado campos en tirantes de agua menores de 100 metros, por
lo que es necesario incrementar la capacidad de ejecución de PEP, a través de la
incorporación de terceros.
Esta vinculación, agregó, permitirá asegurar los
equipos de perforación necesarios para realizar los trabajos.
Por otra parte, indicó que la producción de aguas
profundas necesita un nuevo modelo de negocio donde las inversiones a realizar permitan
generar valores, rentabilidad, eficiencia en la ejecución y asegurar la producción de
hidrocarburos.
Resaltó que desde el descubrimiento de la reserva,
la primera producción de crudo puede tardar hasta seis años, considerando la
disponibilidad de financiamiento, una organización y un mercado accesible de servicios.
Al referirse a los proyectos de PEP, Morales Gil
indicó que se contemplan desarrollar reservas en Chicontepec, que concentra 17 mil 836
millones de barriles de petróleo, la mayor producción de crudo en el país, pero de las
cuales 96 por ciento no están probadas.
Por ello, dijo la estrategia que se aplicaría
permitirá reducir el número de pozos a desarrollar las reservas existentes para
minimizar el impacto ambiental y optimizar inversiones.
En el foro que formó parte Plan Nacional de
Desarrollo, el directivo de la PEP opinó que a fin administrar la declinación de
Cantarell se tiene contemplado maximizar el factor final de recuperación de los
yacimientos para llegar al nivel de producción propuesto en el periodo 2007-2009.
Subrayó que las principales acciones serán
adquirir y reinterpretar información sísmica para ubicar zonas no drenadas, actualizar
sistemas de recuperación adicional de hidrocarburos y construir sistemas de
deshidratación y desalado de crudo.